¿Por qué es tan importante la protección solar?

A medida que la edad avanza la piel se vuelve más fina y frágil. Los años de exposición solar acumulados se suman a estos efectos naturales del envejecimiento, lo que hace que la piel sea más susceptible a los rayos solares y menos capaz de reparar el daño que se produce.

Además, la piel envejecida produce menos sudor, lo que dificulta el enfriamiento del cuerpo. Como resultado, tiene un mayor riesgo de sobrecalentamiento e insolación.

No hace falta mucho sol para dañar la piel. Sin embargo, los protectores solares naturales pueden ayudar a proteger la piel, reducir el riesgo de cáncer y evitar que se produzcan más daños.

Protección de la piel: las tres «S»

 

Hay tres formas clave de proteger la piel de los rayos dañinos del sol: evitar el sol, ropa de protección solar y protector solar.

 

Evitar el sol

 

Mantenerse completamente fuera del sol es una forma obvia de proteger la piel de la exposición solar. Sin embargo, son muy pocos los que quieren quedarse en casa durante el verano, sin mencionar que el sol proporciona importantes beneficios para la salud como un estado de ánimo más alegre.

No obstante, es importante limitar la exposición directa al sol durante las horas centrales, generalmente consideradas entre las 10 am y las 4 pm, además de buscar la sombra cuando se esté al aire libre.

Ropa protectora contra el sol

 

Es importante cubrir las áreas expuestas de la piel con ropa protectora como sombreros, camisas ligeras de manga larga y pantalones largos. Las telas de tejido apretados brindan más protección que las sueltas. Además, se debe tener en cuenta que la ropa se usa en combinación con protector solar, no en su lugar.

Protector solar

 

Es imprescindible en cualquier momento al aire libre. A la hora de escoger es necesario prestar atención a algunos puntos:

Primero, todos los protectores solares están etiquetados con un «factor de protección solar» (SPF). Este número describe qué tan efectivo es el protector solar para prevenir el daño solar causado por los rayos UVB.

Si habitualmente una persona comienza a quemarse después de 10 minutos bajo el sol, un protector solar con un SPF de 15 le brindaría 15 veces más protección.

Sin embargo, no es tan sencillo, ya que existen muchos factores que influyen en la protección de la piel y la efectividad de la crema solar se desvanecería antes de ese tiempo.

En segundo lugar, cuanto más alto sea el SPF, mayor será la protección contra la radiación UVB. Un protector solar SPF 15 filtra aproximadamente el 93 por ciento de la radiación UVB, el SPF 30 aproximadamente el 97 por ciento y el SPF 50 aproximadamente el 98 por ciento.

Finalmente, es importante seleccionar un protector solar con filtros minerales en vez de filtros químicos. Los filtros minerales están elaborados con dióxido de titanio y óxido de zinc que permanecen sobre la piel, sin ser absorbidos. De este modo reflejan los rayos ultravioletas sin que entren en contacto con la piel.

Sin embargo, los filtros químicos actúan desde el interior de la piel. Son absorbidos y pueden llegar a encontrarse incluso en el torrente sanguíneo o la leche materna. Los filtros químicos protegen al organismo transformando los rayos UVA y UVB que penetran en la piel.

Además, debido a su composición pueden causar irritación y reacciones alérgicas por lo que es mucho más seguro optar por filtros minerales.

En conclusión:

  • Es importante seleccionar un protector solar de al menos 30 SPF y preferiblemente de 50 SPF.
  • Aplicar el protector solar generosamente 15 o 30 minutos antes de salir al sol.
  • Volver a aplicar el protector solar al menos cada dos horas, con más frecuencia si se está en el agua.
  • En caso de contar con la piel seca elegir un protector solar con hidratación adicional.

 

Otros consejos de protección solar:

  • No olvidar de aplicarse protector solar en áreas que a menudo se pasan por alto, como la parte superior de las orejas y el cuero cabelludo (especialmente si se tiene cabello fino o nulo).
  • Proteger los labios con un bálsamo labial con protección.
  • Beber mucha agua para mantenerse hidratado.
  • Usar gafas de sol para proteger los ojos y la vista.